La Navidad, un recuerdo, una reflexión y un deseo

Este año hemos tenido que lamentar la muerte de un viejo amigo. Músico, médico homeópata, pensador de la medicina. Nos conocíamos desde el segundo año de carrera y, a pesar de nuestros profundos desacuerdos en casi todos los asuntos de la vida, nuestra coincidencia era total en cuanto a medicina y antropología médica. Por eso nos gustaba charlar sobre tales temas y procurábamos, yo al menos lo procuraba, que nuestras conversaciones no derivasen por derroteros éticos, estéticos o políticos porque en tales aguas estaban aseguradas las tormentas. Sigue leyendo

El nuevo médico: un camino a la utopía

 

En el origen de la cultura, el brujo, el chamán, el curandero, ocupaba el papel de mediador entre las oscuras y misteriosas fuerzas de la naturaleza y el hombre acechado por las mismas. El chamán, en virtud de una disposición innata o aprendida de sus maestros, era capaz de dominar y mantener alejadas de su protegido todas las amenazas que desequilibran la salud y traen el infortunio y la muerte, fuesen estas los designios malévolos de algún espíritu, el capricho de este o aquel dios ofuscado por la conducta o la buena fortuna del sujeto, el hechizo perpetrado por algún poderoso intuitivo a requerimiento del envidioso o del vengativo, o la suerte adversa en forma de un veneno, un accidente, un animal peligroso. Y cuando, a pesar de todo el poder del mago,  la muerte resultaba inevitable, él sabía acompañar a su pupilo hasta las mismas puertas del más allá dejándolo a un solo paso de la feliz compañía de sus antepasados. Sigue leyendo