BELLADONA. UNA HIPÓTESIS SOBRE EL REMEDIO

Aquellos que no estén familiarizados con la metodología de Masi Elizalde para el estudio de la materia médica homeopática pueden tal vez encontrar extraño el presente trabajo. Por eso me propongo ir explicando en este blog las peculiaridades de dicha metodología. Esta hipótesis sobre Belladona fue publicada en Revista española de homeopatía, si bien no recuerdo la fecha o el número. Tal vez algún compañero quiera decírmelo porque lo cierto es que no conservo ningún ejemplar de la revista. Se encuentra en la misma línea que el artículo sobre Capsicum publicado hace pocas fechas en este blog y elaborado por la doctora María Luisa Rey Guerreiro para una de las sesiones del Grupo de estudios de homeopatía (antes, Instituto médico de estudios hahnemannianos).

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El hombre como objeto y sujeto de la ciencia

A)

El sujeto de la ciencia es obviamente el científico. Pero el concepto de científico ha cambiado a lo largo de la historia. Hasta determinados momentos la idea de científico fue unida a la de filósofo. Recordemos como la obra física  fundamental de Newton se titula Los principios matemáticos de la filosofía natural. La física es la filosofía de la naturaleza. Y recordemos como ya a principios del XIX la obra de Lamarck aparece como Filosofía zoológica.

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El hombre como objeto y sujeto de la filosofía

La relación entre la antropología y la filosofía es, desde la perspectiva de la que partimos, lógica y consecuente. Pues nosotros partimos de que la filosofía es estudio del Ser, abordamiento o encaminamiento hacia el Ser. Lo que entendemos por el  Ser  lo resumiremos diciendo que el Ser sería la esencia de la realidad, lo inteligible de la realidad, el sentido de la realidad, etc. Pues bien, la pregunta por el hombre (como decíamos antes) está implicada en la pregunta por el ser. ¿Por qué ? Pues porque esa pregunta se hace siempre desde una determinada posición. Es decir, si nos preguntamos qué es el Ser, hemos de tener en cuenta que esa pregunta estará necesariamente condicionada por aquel que se hace la interrogación , por su perspectiva, por sus condicionamientos, por sus características, etc. Por tanto para acceder a un saber sobre el Ser tendremos que dilucidar cuáles  son los presupuestos fundamentales de aquel que se hace la pregunta misma, esto es, se requerirá de una investigación sobre el hombre ya que es él el que se plantea tal cuestión. Habremos de buscar, pues, cuál es la característica esencial del sujeto interrogador para poder así captar con la mayor fidelidad posible el objeto interrogado. Se vislumbra entonces la estrecha relación entre metafísica y antropología.

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HOMEOPATÍA Y LITERATURA

En  una de sus famosas encuestas, Mark Twain preguntaba a todos los que tenía cerca si creían que escribir era bueno o malo, y por qué. Se quejaba de no recibir ninguna respuesta que lo convenciese. Finalmente le preguntó a su nodriza, una anciana de color, que le contestó: “Es muy bueno, niño Samuel[1], porque mientras escribes no andas por las tabernas.”

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EL ACTO HUMANO

Reflexiones doctrinales y metodológicas a propósito de la

Dinámica Miasmática propuesta por Masi Elizalde.

Partiendo de la noción de la envidia, del ilegítimo intento de suplantar la naturaleza divina, como núcleo del pecado original, y admitiendo (otro trabajo sería necesario para mostrar a través de que pautas simbólicas y psíquicas nos está permitido trasladar el relato del primer pecado a nuestra forma habitual de sentir y actuar), admitiendo, digo, que lo que se nos cuenta en el Génesis a este respecto viene a ser a un tiempo la proyección en un remoto horizonte metahistórico (los primeros días de la Creación) de una realidad antropológica y teológica, y por otra parte una descripción fidedigna del hombre en su propio drama (cómo fue y cómo es), me veo obligado a preguntarme de que manera la imagen de un Adán queriendo ser como Dios pueda tener siquiera un mínimo valor explicativo para mi drama existencial de hombre del siglo veinte (veintiuno), puesto que ni acostumbro a comer frutos prohibidos ni mucho menos pretendo ser como Dios.

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