ARSENICUM ALBUM

Parte I del trabajo de la doctora María Luisa Rey Guerreiro, titulado SÍNTOMAS MENTALES – ÓRGANOS AFECTADOS: POSIBLES RELACIONES. Estudio de Arsenicum Album, Pulsatilla Nigricans y Silicea.

 I- JUSTIFICACIÓN

Teniendo en cuenta las numerosas aportaciones que, para una mayor comprensión de la interminable y aparentemente inconexa relación de signos y síntomas que las Materias Médicas nos ofrecen, se hacen necesarias unas consideraciones previas a modo de justificación, que, en parte, bien pudieran constituir una hipótesis de trabajo:

El desequilibrio dinámico que suponen las alteraciones de la Energía Vital, principio organizador de la unidad psicosomática que es el ser humano, necesariamente ha de producir síntomas tanto físicos (afectación de órganos y sistemas) como mentales,[1] entendiendo por síntomas mentales lo que, con más propiedad, llamaríamos hoy síntomas psíquicos. La totalidad de estos síntomas, la enfermedad, no es sino la consecuencia de este desorden energético o, por mejor decir, el desorden energético mismo[2].

En este punto, nuestro método con su Ley de Semejanza nos remite de inmediato a la Materia Médica, donde se hayan recogidos los diferentes remedios/enfermedades en forma de lo que llamamos patogenesias. El médico homeópata sabe de la necesidad de un estudio concienzudo de las mismas,  para ajustar la elección del remedio a la enfermedad de su paciente y restablecer de este modo el equilibrio perdido.

A las grandes dificultades que la comprensión del método homeopático ofrece al principiante, se añaden las propias de la mencionada relación de síntomas. En nuestra necesidad de simplificar su estudio, me he preguntado si habría alguna pauta que nos permitiese relacionar de una manera sencilla órganos y síntomas psíquicos[3],  amén de  los tropismos que los remedios homeopáticos manifiestan; es decir,  poner en relación el síntoma psíquico con el tejido, órgano o sistema afectados, bien sea funcional o estructuralmente.

Aunque, tal vez, se pueda pensar que repugna al método esta especie de disección, no está en mi intención extralimitarme ni un ápice de nuestro común convencimiento[4], ni enmendar la plana a la nosotaxia hahnemanniana[5].  No obstante, no hemos de olvidar que cada paciente enferma “a su manera”, de ahí nuestro interés en “modalizar” los síntomas. Bien pudiera ser entonces que esa particular manera en que cada ser humano enferma, tuviese una, llamémosle, propensión a ser afectado en determinados órganos, a la vez que manifiesta también determinadas desviaciones psíquicas particulares.

Y me  he hecho esta pregunta por un motivo eminentemente práctico, a saber, la primera y única preocupación de la inmensa mayoría de los pacientes que se acercan a nuestras consultas es algún síntoma de índole orgánica y, muy en segundo término, sus síntomas psíquicos. Y, por el contrario, nosotros consideramos estos últimos los primeros a tener en cuenta, también en la mayoría de los casos.

Por último he de decir que no pretendo reiniciar la línea de trabajo de Masi Elizalde, que, al parecer, no está ya en el  interés de nuestro grupo; ni mucho menos intentar, ni remotamente, remedar los enjundiosos trabajos que, en esta línea, han realizado los doctos colegas que nos dirigen, entre otros motivos, por falta de preparación; pero confieso que la relación de analogía que, sin duda, existe entre los síntomas del psiquismo y los síntomas físicos, en orden a expresar el daño de la noxa, me ha alumbrado la idea[6].

Así pues, pretendo examinar los síntomas de Arsenicum Album, Pulsatilla Nigricans y Silicea, para ver si existe tal relación, aunque sólo sea de simultaneidad. De existir la susodicha concomitancia restaría la comprobación clínica en las enfermedades de las que son imagen especular. En caso contrario,  como me temo, al menos habré dado un repasito a los tres remedios…

II- ESTUDIO  DE  TRES  REMEDIOS 

 1- A R S E N I C U M   A LBUM                                                                                            “La moral de Arsenicum refleja exactamente las modificaciones fisiológicas que padece el organismo.” James Tyler Kent.

A- ARSENICUM ALBUM  EN  LAS MATERIAS MÉDICAS

a) Nomenclatura, descripción, farmacocinética y preparación homeopática

Arsenicum Album o anhídrido arsenioso (As2 O3), Ácido Arsénico o Arsénico Blanco, vulgarmente llamado Arsenicum, es el más importante de los compuestos del Arsénico. Se presenta en forma de polvo blanco cristalino (óxido blanco), bastante parecido al azúcar en polvo; de sabor ligeramente ácido, pero su acritud se desarrolla con el tiempo; inodoro y poco soluble en agua. En nuestro medio, las fuentes de intoxicación son, sobre todo accidentales, por vía de absorción digestiva; también es posible la absorción pulmonar y cutánea. El transporte se realiza por sangre y la distribución, en todos los órganos. Se excreta por orina, heces y  faneras, donde podemos encontrar parte de la sustancia absorbida. La preparación homeopática del medicamento se realiza, en las tres primeras dinamizaciones por trituración y las restantes, mediante diluciones sucesivas.

b) Síntomas mentales

En la relación de estos síntomas, he seguido el orden indicado por  Vijnovsky[7], aunque matizándolo con los que aparecen en las demás MM:

–       Inquietud o agitación intensas, tanto objetiva como subjetiva, “que lo obliga a cambiar constantemente de posición y de lugar; lo que le hace dar vueltas en la cama, salir o saltar de ella, ir de una cama a otra…” Junto a Rhus Tox y Aconitum, forma el trío de la agitación.

–       Marcadísima ansiedad y angustia, casi siempre íntimamente asociada a la inquietud, al miedo y la desesperación.

–       Gran deseo de compañía; todas sus molestias se agravan estando solo.

–       No tolera el desorden, que constantemente reprocha a los demás. Es excesivamente pulcro, ordenado, hasta riguroso y puntilloso en los aspectos más insignificantes.

–       La muerte  es su tema favorito. Puede tener deseos de matar, a veces intensos y repentinos que le dan miedo y también de que lo maten. Su sentimiento de culpa le impulsa al suicidio, que puede concretar colgándose, acuchillándose o arrojándose desde la ventana. Aburrido y cansado de la vida, piensa que va a morir y no vale la pena tomar las medicinas, todo tratamiento será en vano, “Él tiene angustias de muerte”.[8]

–       Hay aspectos muy negativos de su carácter: es avaro, envidioso, criticón, desconfiado, rencoroso, despreciativo, egoísta…

–     Tristeza y melancolía, sobre todo al anochecer y de noche en la cama.

–       Temor agonizante a la muerte: “El temor de la muerte lo devora[9]; a la oscuridad; a estar en la cama; a los fantasmas; especialmente a los ladrones, a los que a menudo ve y piensa que están bajo la cama; a la pobreza; a la enfermedad… Muchas veces, terrores acompañados de sudores fríos.

–       Alucinaciones: ve animales, insectos, ratas, gusanos; personas muertas, fantasmas, ve cómo su cuerpo vivo se está pudriendo; “Oye y ve animales después de beber alcohol (Nash)”; delirium tremens”[10].

–       Hipersensibilidad sensitiva y sensorial: dolores intensos que lo desesperan y lo hacen gritar.

–       Irritable, sobre todo al despertar, durante la fiebre, las cefaleas. Se ofende fácilmente; no tolera que lo consuelen o lo contradigan.

–       Accesos de inconsciencia, especialmente por el movimiento, después de esfuerzo, antes de defecar y antes o durante los escalofríos.

–       Afecciones religiosas, aun en niños, con gran ansiedad y desesperación por la salvación de su alma a causa de sus sentimientos de culpa.

–       Otros: trastornos por anticipación, confusión, asustadizo, impaciente indeciso, tímido…

  c) Características y modalidades principales del remedio

–      Gran debilidad y postración, sobre todo en enfermedades crónicas, también

después de un esfuerzo: subir una colina, subir escaleras: “sujetos debilitados, con resistencia vital casi nula”[11]. En fiebre tifoidea[12].

      –     Arsenicum se caracteriza por la periodicidad de sus síntomas: cuanto más  crónica la enfermedad, tanto más largo es el ciclo.

–       La alternancia de síntomas: “En Ars. los síntomas mentales se alternan con los físicos”[13]. “Todo tiene periodicidad en Arsenicum”.[14]

–       El dolor es ardiente, las secreciones ardientes, acres, excoriantes de olor pútrido; pero el paciente siempre tiene frío y quiere estar tapado, pero a la vez desea que le dé el aire y abre las ventanas.

–       Tendencia a las hemorragias, las úlceras, los edemas y las inflamaciones.

–       Agravación después de medianoche, de una a tres a.m; por la oscuridad; en   reposo o acostado en la cama; por el frío; estando solo; con la alimentación vegetariana. Acostado sobre el lado derecho, del lado afectado, con la cabeza    baja.

–       Mejoría por el calor si exceptuamos  las cefaleas, que se alivian por el frío, por el movimiento y por la compañía. Con la cabeza en alto.

 d) Arsénicum en Hahnemann y Clarke. Algunas particularidades.

 MATERIA MÉDICA PURA DE HAHNEMANN

                                                                              “Escribiendo el nombre de Arsénico, se apoderan de mi                                                                               alma recuerdos sumamente serios”.

                                                                                                                Samuel Hahnemann

Después de aludir al mal uso que la medicina de la época hace de esta sustancia así como de los beneficios de la misma, si se prescribe homeopáticamente en atenuadas diluciones, que explica con pormenor, y de la sagrada función del médico, “hombre animado del soplo divino…”,  hace Hahnemann, un inventario de nada menos que  1068 síntomas, en los que recorre toda la economía. Síntomas que él mismo nos dice que han sido producidos por dosis de fuerza diferente, sobre personas de receptibilidad diversa. De ellos, dos se refieren al momento de la muerte[15] y otros dos, los últimos, al estado postmortem[16]. El tema de la muerte es clave del remedio, según veremos, y que constantemente planea sobre el mismo.

MATERIA MÉDICA PRÁCTICA DE CLARKE

Además de la larga lista de síntomas y órganos afectados en los apartados que denomina clínica y síntomas, en el de características nos dice Clarke que “Arsenicum es el medicamento de los caballos; así como Puls. es para las ovejas, y Ant. Crud.  para los puercos”. Cuenta cómo los habitantes del Tirol, cuya dieta era fundamentalmente de frutas y verduras, se tomaban hasta seis granos de arsénico cada dos días para aumentar la fuerza muscular y la capacidad respiratoria. Sostenían que les da sensación de vigor (“los que comen carne no tienen necesidad de esto, pero para nosotros es necesario”) y “les permite llevar enormes cargas en montañas perpendiculares”. “El caballo –dice– tipifica el temperamento de Arsenicum”. Y continúa: “El caballo es un animal excesivamente nervioso, constantemente se mueve, inquieto a un grado y muy predispuesto a asustarse –muy semejante al cuadro del temperamento de Arsenicum”[17].

B- SÍNTOMAS MENTALES –ÓRGANOS AFECTADOS EN ARSENICUM ALBUM.

Todos los síntomas morales (de Arsenicum) parecen emanar de la profundidad de los órganos.” A. Espanet

a) En busca de la patología orgánica de Arsenicum

Siendo que, en general, el desequilibrio de la dynamis compromete toda la economía, y siendo Arsenicum Album un “remedio de acción muy profunda que afecta todo órgano y tejido”, en afirmación de Pathak[18], difícilmente podremos privilegiar unos órganos  sobre otros en cuanto a la operatividad morbosa del remedio y sus tropismos propios: “Los autores se han  hallado embarazados para establecer la electividad del arsénico, ante la importante influencia que ejerce en cada aparato orgánico…”, afirma Espanet , luego nos señala el origen de las múltiples afecciones del remedio: “Como la acción del arsénico se concentra en el sistema nervioso que preside las funciones nutritivas y vegetativas, y como de éstas emanan los graves desórdenes que estallan en otros aparatos…” [19]. Al igual que ellos, otros autores coinciden en la relación sintomática que afecta todos los órganos, explicitando este hecho como Lathoud y Kent[20]. Cada uno resuelve de forma diferente el listado sintomatológico. Así  nos explica Espanet el método seguido en la enumeración y explicación de síntomas: “Para salir de este laberinto y apreciar con más exactitud los efectos del arsénico, es necesario admitir varios grados en su acción, ya considerándola inicial, ligera, pasajera y limitada a la esfera nerviosa, ya más viva y afectando a la circulación, ya violenta y oprimiendo la vida, ya, en fin, obrando con intensidad, ó con una duración suficiente á modificar profundamente la vitalidad, los líquidos y los sólidos” [21].

No obstante, aunque afecta a toda la economía, “hay sólo algunos síntomas que prevalecen y son importantes”[22]. Hasta aquí, nada ayuda a mi inicial propósito. Espanet, en el lenguaje más actualizado de Lathoud, enfoca algo más la cuestión: “Abarca todo el organismo, y dada su localización electiva sobre el sistema simpático, al que afecta principalmente, puede decirse que irradia a todos los sistemas orgánicos (Espanet)”[23] Tenemos ya la afectación de una “parte” (el simpático), pero de tal naturaleza que la afectación de la misma implica la afectación del todo (todos los sistemas orgánicos). “Este sistema (SNSP) inerva los músculos de fibra lisa y el corazón, y tiene una relación íntima con las secreciones, movimientos vasculares y procesos tróficos”[24].

Espanet considera, pues, como punto de partida de la acción del remedio el sistema nervioso ganglionar, al que ningún otro medicamento afecta de manera tan profunda y tan universal. “Desde este centro se puede conducir su acción a todos los sistemas con el carácter de su índole destructora. Los sistemas más profundamente atacados son, sin duda alguna, los de la nutrición y de la vida vegetativa”, como es propio del SNA. Establece una gradación en los efectos de Arsenicum, que van desde una acción inicial “ligera,  pasajera” en la que se afecta la esfera nerviosa, pasando por una “ya más viva”  que compromete la circulación hasta afectación “ya violenta” que oprime  y compromete la vida[25]. Continúa, en los diferentes parágrafos, explicando pormenorizadamente las distintas patologías orgánicas agudas (fiebres nerviosas, intermitentes, eruptivas, flegmasias, insuficiencia respiratoria…); subagudas (afecciones mucosas, catarrales, gastropatías, fiebres lentas); crónicas (afecciones del corazón, del SN, afecciones venosas y mucosas, cancerosas, ulcerosas, cutáneas, derrames serosos…).

Gemma Monter, en su artículo “Arsenicum Album. La agitación asfixiante”,  considera que el tema o trastorno principal de Arsenicum lo constituyen la ansiedad, los desórdenes digestivos, alergias y asma[26], con lo que vemos comprometidos el sistema nervioso, el digestivo y el respiratorio, así como la piel y las mucosas. Y, como arriba decía, las Materias Médicas hacen una relación exhaustiva de todos los órganos y sistemas a los que afecta directa  o indirectamente el medicamento.

Además de las Materias Médicas clásicas de las que dispongo y a las que he hecho referencia, he consultado la que, con el título de “Farmacología y materia médica homeopática”, nos ha sido facilitado por el Laboratorio Boiron, con el fin de concretar algo más las indicaciones de Arsenicum y, por lo tanto, las partes del organismo que con mayor frecuencia se constituyen en diana del remedio. Se diferencia entre patologías agudas y crónicas. Como agudas, además de en enfermedades infecciosas, estaría indicado Ars. en gastroenterología, en otorrinolaringología, en dermatología, en neurología, en urología y en ginecología; por  lo que respecta a la patologías crónicas, se indica, amén de en enfermedades infecciosas y en estado general caquéctico y depresivo, en otorrinolaringología, en dermatología, en neumología, en gastroenterología, en neurología, en urología, en ginecología y en cardiología. Como vemos,  la patología orgánica enumerada es tan extensa como esperábamos de una sustancia de acción tan profunda[27].

Mucho más exigua es la propuesta  de los LABORATORIOS   D.H.U.  IBÉRICA, sobre “Indicaciones más usuales en los policrestos”, que se nos ha facilitado en el máster, en la que se apuntan como más usuales de Ars. las siguientes: gastroenteritis aguda, dermatosis, endocarditis y nefritis.

Volviendo al síntoma guía de Arsenicum, la agitación, que, en palabras de Vijnovsky, puede ser interna (ansiedad; en su aspecto psicosomático, angustia) y externa (excitación motriz), sin duda estamos hablando de lo que hoy llamaríamos estrés. Y el simpático es, sin lugar a dudas, la fracción del SNA más relacionada con el estrés, llámese agitación, ansiedad o angustia (Cfr. las tres acepciones en Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas)[28]. La ansiedad es el estado de temor de un sujeto ante un peligro real o imaginario, el SNSP alerta a todo el organismo para poder enfrentar una situación de peligro. Sus síntomas impresionan como graves patologías cardíacas (angor, IC…),  respiratorias (EPOC), afecciones tiroideas (hipertiroidismo, si exceptuamos la scasa termogénesis de Ars., en fase de agitación; hipotiroidismo en debilidad y postración, por ejemplo[29]. Sin duda, no he descubierto el Mediterráneo, aunque sí, personalmente, voy vislumbrando el “genio” del remedio…

b) Posible relación simbólica

“Simbólicamente es un camino tóxico y difícil (ya desde su nacimiento) que hay que transitar lleno de desasosiego”. Carmen López Sales

En mi búsqueda de relación entre lo material de la enfermedad en los órganos afectados y el síntoma del psiquismo, me ha llevado también a una pequeña incursión en el mundo de los símbolos. El órgano comprometido sería “el simbolizante” y el síntoma psíquico, “el simbolizado”. Dado que el símbolo es polivalente y se refiere a diversos niveles de la realidad, he arrimado el ascua a mi sardina, si se me permite la expresión, y me he fijado en aquellos que conciernen a lo psicológico: alude Cirlot al planteamiento de Loeffler que contempla cuatro enseñanzas superpuestas en el símbolo, una de las cuales es la psicológica (“una enseñanza  psicológica , mostrando la lucha del espíritu y la materia al nivel humano”)[30].

El tema de la muerte conforma la personalidad morbosa de Arsenicum. Ella está presente en sus pensamientos, en sus miedos, en su extrema agitación y ansiedad, que nos hablan del mayor de los peligros: una muerte que teme y desea [31]; pero también, de forma simbólica, vemos cómo sus empeoramientos ocurren por la noche [32], en soledad o por el frío[33]; vemos cómo sus dolores son ardientes, como el fuego[34], y su piel escuece; vemos cómo sus secreciones y hemorragias son negras y su olor, pútrido[35]. A Cirlot, me permito añadir la dualidad representada por Ars., entre la vida y la muerte, la periodicidad y alternancia de sus síntomas, p. e., entre la exaltación y la depresión, por ceñirme a lo mental. Arsenicum, recorre un camino entre el alfa y la omega. Carmen L. Sales en “Tipologías Homeopáticas”, avisada de ello,  señala: “La dimensión profunda que esconde este remedio es la sensación íntima de que está en esta vida de paso. Como si la vida no fuese más que un tránsito obligado hacia el fin necesario que es la muerte. Y se pasará la vida organizándolo todo en vistas a su muerte, a la desaparición”[36]. Ese camino hacia la muerte, es un movimiento incesante, sin descanso posible, una carrera a contrarreloj. El reloj con el que compite, en su significación simbólica, tiene forma circular (mandálica), como los ciclos de Arsenicum,  y “como máquina, está ligado a las ideas de “movimiento perpetuo”[37].

RELACIÓN SIMBÓLICA ENTRE LA PATOLOGÍA ORGÁNICA Y  LOS SÍNTOMAS MENTALES: APARATOS RESPIRATORIO, DIGESTIVO, CARDIOVASCULAR Y PIEL.

RESPIRATORIO

“En la respiración hay dos mercedes,

una inspirar, la otra soltar el aire,

aquella colma, ésta refresca,

es la combinación maravillosa de la vida”.

Goethe

Siendo los pulmones los órganos donde se realiza el proceso más definitorio de la respiración, consulto su interpretación simbólica en “La enfermedad como símbolo” de Dahlke, quien dice: “unión del árbol pulmonar interior con los árboles exteriores con los que estamos unidos en el circuito de la respiración; contacto, comunicación…”, “después de la piel es el segundo órgano de contacto”[38]. En términos generales, la patología pulmonar se relaciona en nuestro medicamento con el deseo de compañía, y sus consiguientes empeoramientos en soledad.

El asma bronquial es, al parecer, una de las enfermedades en las que con frecuencia   está indicado el remedio: “rechazo de lo vivo, querer excluirse/desligarse de lo vivo (suicidio); huida hacia lo ideal y formalista” (orden y meticulosidad)[39].

DIGESTIVO

 Al igual que la respiración, la digestión consiste en  captar elementos materiales del entorno, diferenciar entre lo asimilable y lo no asimilable para, asimilar las primeras y desechar las segundas, “si bien el proceso digestivo se hunde más en la materia del cuerpo”[40]). Asimismo Dethlefsen, compara la digestión a las funciones cerebrales mediante las que la mente procesa elementos inmateriales (cfr. nota 40). El cuerpo es la parte material del hombre: “Según Gichtel, “sede de un apetito insaciable, de enfermedad y de muerte[41]. Arsenicum afecta a todo el tracto digestivo y el hígado especialmente. Las palabras de Gichtel no precisan comentario.

Nuevamente me veo en la necesidad de hacer una selección. Esta vez,  tres órganos digestivos, y he seguido a Dahlke y Dethlefsen en su interpretación simbólica:

El estómago: “recepción, entrega, capacidad de impresionarse […]; polo femenino: sentir, “el amor pasa por el estómago” […]; polo masculino: disgregación agresiva […]”[42], nuevamente el deseo de compañía y el tema de la muerte se nos hacen presentes.

El intestino: “sistema laberíntico del cuerpo para transformar las impresiones materiales (a diferencia del laberinto cerebral de la cabeza para transformar las impresiones inmateriales)”, dice Dahlke; sistemas laberínticos, uno y otro que sugieren de forma plástica los agitados procesos morbosos que en ellos pueden ocurrir.

Intestino delgado, “buen indicador de las angustias vitales”[43].La diarrea es uno de los síntomas frecuentes de Ars. y muy frecuentemente en el intestino delgado; las frases vulgares “está cagado de miedo” “se lo hace en los pantalones”, nos están recordando los miedos del remedio ; íleon, “sumidero” en caso de sobrecarga de impresiones”, nos  sugiere la hipersensibilidad del remedio,

Intestino grueso: inconsciente, el mundo subterráneo, el reino de las sombras, el lado de la noche,  los infiernos del cuerpo (sin lugar a dudas Arsenicum vive en el infierno); “el intestino grueso corresponde  al inconsciente, en sentido literal al submundo”, pero “el inconsciente es desde del punto de vista mitológico el reino de los muertos” y  “cámara de los tesoros de la materia; avaricia[44]. ; ciego,comisaría del reino de las sombras” .Nuevamente  afrontamos el tema capital del remedio , la muerte y además, la angustia y la avaricia.

El hígado, “estrechamente ligado a la vida”, evoca Dahlke el mito de Prometeo; “como productor de bilis, el hígado participa en las manifestaciones de la agresión; sede del asco y de la ira“ (“echar bilis”, del colérico).[45] Clara evocación a la tendencia suicida de Arsenicum. Los autores de “La enfermedad como camino” atribuyen al hígado una marcada relación con el terreno religioso,[46] no olvidemos el sentimiento de culpa del medicamento, sus afecciones religiosas y “desesperación por la salvación de su alma”.[47]

CARDIOVASCULAR

La sangre simboliza la vida, “es el jugo de la vida”;[48] pero en Arsenicum las hemorragias son oscuras, como corresponde al sistema venoso, predominante en el remedio, y corrompidas. En el simbolismo alquímico la putrefacción se representa  por cuervos negros, calaveras y otros signos fúnebres y, psicológicamente, es la destrucción de los restos mentales   que estorban para el avance evolutivo espiritual.[49]En su ansioso camino hacia su fin material, Arsenicum está buscando, sin duda, la destrucción de su materialidad para lograr una nueva vida desmaterializada y perfecta: es un perfeccionista.

Por las mismas razones  de tiempo, elegiré dos partes del sistema circulatorio de gran significación morbosa en Ars.: el corazón y las venas.

El corazón: siendo el corazón un órgano independiente del intelecto y la voluntad, es sin embargo la víscera más afectada por las emociones: decimos: “el corazón me salta de alegría, me ha dado un vuelco el corazón, o bien, me sale el corazón por la garganta”. “Pero el corazón no sólo es un centro, sino el centro del cuerpo”. Cirlot nos recuerda que el corazón era la única víscera que los egipcios dejaban en el interior de la momia.[50] Ars. tiene “ansiedad precordial”, dice Vijnovsky;[51] está afectado en su centro mismo como no puede ser menos en el que busca su destrucción: ansiedad- muerte, podríamos concluir.

Las venas: en la interpretación simbólica que propone Dahlke, los vasos sanguíneos son vías de comunicación de la fuerza vital, carreteras de energía, de comunicación; las venas, los caminos de la vuelta. Las afecciones venosas, su fragilidad bien podría estar relacionadas con ese deseo de compañía tan marcado en el remedio. El camino de vuelta simboliza el retorno al hogar, a la patria, que, a su vez, son símbolos de la muerte. <<Según el filósofo chino Lao-tsé, cuando el alma abandona la forma vuelven ambas cosas a su verdadera esencia, por eso se llaman “regresados a casa”>>.[52]

PIEL

La piel es lo que nos separa de mundo y a la vez nos une a él. Su interpretación simbólica: “frontera (al exterior), fortaleza fronteriza; mediación con el contacto y la afectuosidad…” y su misión, “escudo protector, […]; contacto […]”.[53]La numerosas dermatosis de Arsenicum nos están diciendo que ese contacto anhelado no es posible, seguirá encerrado en su soledad   



[1] “en todas las otras enfermedades denominadas corporales el estado de ánimo y de la mente siempre está alterado…”. (HAHNEMANN, S., Órganon de la Medicina. 6ª edición. Trad. Jorge C. Torrent. Ed. Porrúa. México, 2002, pgr. 210)

[2]exteriormente están consecuentemente determinados el uno por el otro de modo recíproco y necesario; ambos constituyen la enfermedad en su totalidad…” (HAHNEMANN S., Órganon de la Medicina Racional. 1ª edición. “La enfermedad invisible, que produce los cambios invisibles internos, y el conjunto de los síntomas perceptibles Trad. Emilio Morales y Juan P. Larreta Zulategui. Ed. Mínima. Sevilla, 2006, pgr. 12.)

 [3]Todos los síntomas morales parecen emanar de la profundidad de sus órganos sufrientes (Kent)” en LATHOUD, Materia Médica Homeopática. Ed.Albatros. Buenos aires, 2000, p.109.

 [4] “…el cuerpo humano es, en su estado viviente, una unidad, una totalidad completa y acabada. Toda sensación, toda función, toda interrelación de lo material de una parte está íntimamente relacionada con la sensación, función e interrelaciones de todas las otras partes; ninguna parte puede sufrir sin involucrar a todo el resto en el sufrimiento (mayor o menor) y en la alteración” en HAHNEMANN, S., Órganon de la Medicina. 6ª edición. Trad. Jorge C. Torrent. Ed. Porrúa. México, 2002, pgr. 42)

 [5] MORALES PRADO, Emilio, Fundamentos de Nosología Homeopática. Ed. Dilema. Madrid, 2004, p.149.

 [6] “En definitiva utilizamos cualquier referencia (preferentemente bien documentada) que sea susceptible de poner de manifiesto o de sugerir relaciones  entre los distintos elementos semiológicos que manejamos, lo que tiene el valor añadido de ofrecernos un cierta evidencia de que en la enfermedad resulta posible encontrar una sorprendente relación analógica entre los síntomas del psiquismo superior y los síntomas orgánicos…” en MORALES PRADO, Emilio,  “Digitalis”. Revista Española de Homeopatía, nº 11, Sevilla, 2001, p. 11.

 [7] VIJNOVSKY, Bernardo, Tratado de Materia Médica Homeopática. Tomo I. Buenos Aires, 1997, pp. 154 -156.

 [8] KENT, James Tyler, Lecciones de   Médica Homeopática. Trad. Anselmo Hernández Jordán. B. Jain Publishers. New Delhi, 2003,  p. 131.

 [9] MORALES PRADO. Emilio, Doctor Similo,”Los Ripios de la Materia Médica Homeopática”. Ed. Asociación de Médicos Homeópatas de Andalucía. Sevilla, 2004, p. 51.

 [10] VIJNOVSKY, B., ib., p.156

 [11] LATHOUD, Materia Médica Homeopática. Ed.Albatros. Buenos aires, 2000, p.107.

 [12] “No hay otro remedio que tenga un cuadro de tanta debilidad y postración como en la fiebre tifoidea, ni otro remedio que la cure mejor” LATHOUD, Materia Médica Homeopática. Ed. Albatros. Buenos Aires, 2000, p.108.

 [13] KENT, James Tyler, Lecciones de Médica Homeopática. Trad. Anselmo Hernández Jordán. B. Jain Publishers. New Delhi, 2003, p.135

 [14] KENT, J. T., ibid., p134.

 [15] HAHNEMANN, S., Materia Médica Pura. Trad. Dr. López Pinciano. Reedic. Phinter-Heel. Mataró, 1997, sínt. 844 y 845, p. 51.

 [16] HAHNEMANN, S., ibid., sínt. 1067 y 1068,  p. 59.

 [17] CLARKE, John H., Un Diccionario de Materia Médica Práctica, Trad. Victor Vícite Medrano.  B. Jain Publishers. New Delhi, 1998.Vol. 1, p. 195.

 [18] PHATAK, S. R., Materia Médica de Medicinas Homeopáticas. Trad. Martha Taylor

 de Zorrilla. B.Jain Publishers. New Delhi, 1998, p. 105.

[19] ESPANET, A., Materia Médica Homeopática. Trad. Pío Hernández y Espeso. Miraguano Ediciones. Madrid, 1988. T.1, p.172 y p.185.

 [20] “El Ars. afecta varias partes del hombre; parece que exagera o deprime todas sus facultades; que excita o debilita todas sus funciones” (KENT, James Tyler, Lecciones de   Médica Homeopática. Trad. Anselmo Hernández Jordán. B. Jain Publishers. New Delhi, 2003, p. 130). “Agente terapéutico de gran potencia y difusión. Su esfera de acción es inmensa. “Abarca todo el organismo…(Espanet)” (LATHOUD, Materia Médica Homeopática. Ed.Albatros. Buenos aires, 2000, p.106).

 [21] ESPANET, A., ibid., p. 173.

 [22] KENT, J. T., ibid., p.130.

 [23] LATHOUD, ibid., p. 106

 [24] NAVARRO-BELTRÁN, E. y otros, Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas. 13ª edición. Ed. Masson. Barcelona, 1996, p. 1161.

 [25] ESPANET, ibid. P.173.

 [26] MONTER, Gemma, “Arsenicum Album. La agitación asfixiante”

http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=748

[27] DEMARQUE, D., JOUANNY, J., POITEVIN, B., SAINT-JEAN, Y. y otros, Farmacología y materia médica homeopática. CEDH. 1ª edición española, París, 2005, pp. 93-96.

 [28] Cfr. agitación, ansiedad y angustia en el Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas. Ed. Masson. 13ª  edición. Barcelona. 1996, pp. 30, 74 y 79  resp.

 [29] FARRERAS, Medicina Interna.  Mosby / Doyma. 13ª edición. Madrid, 1995, pp. 483, 533, 736, 2067 y 2073.

 [30] CIRLOT, J. E., Diccionario de símbolos. Ed. Siruela. 9ª edición. Barcelona, 2005, p. 55.

 [31] Muerte. “Fin de un período, pero especialmente cuando surge como sacrificio o deseo propio de destrucción…”, en CIRLOT, J. E., ibid. p. 318

 [32] Noche: “Relacionada con el principio pasivo, lo femenino y el inconsciente. Hesíodo le dio el nombre de madre de los dioses por ser opinión de los griegos que la noche y las tinieblas han precedido la formación de todas las cosas […]. “Tiene mismo sentido que el color negro y la muerte, en la doctrina tradicional”, p.332 en CIRLOT, J. E., Ib.

 [33]Frío: Según Bachelard y a través de análisis literarios, el frío corresponde a la situación o al anhelo de soledad o elevación. En Humano, demasiado humano, Nietzsche hace un llamamiento a “la fría y salvaje naturaleza alpestre apenas calentada por un sol de otoño y sin amor”. “Gracias al frío, el aire gana en virtudes ofensivas, se espiritualiza y deshumaniza. El aire helado en las alturas encuentra otro valor nietzscheano: el silencio”, en CIRLOT, J. E., Ib., pp. 214 y 215.

 [34] Fuego: “El fuego sugiere el anhelo de destruir el tiempo y llevarlo todo hacia su final”, en CIRLOT, J. E., ibid., p. 217 y 216

 [35] Color (positivo-negativo):”Con frecuencia aparece en símbolos la contraposición del blanco y el negro, como positivo y negativo, bien como polaridad simultánea o como mutación sucesiva y alterna”, en CIRLOT, J. E., ibid,  p. 143

 [36] LÓPEZ SALES, Carmen, Tipologías Homeopáticas. Perfiles psicoemocionales. Ed. Vedra. Barcelona, 2006, pp. 100-101.

 [37] CIRLOT, J. E., ibid., p. 387.

 [38] DAHLKE, R. y otros, La enfermedad como símbolo. Ed. Robin book. Barcelona, 2002, pp. 67 y 68.

 [39] DAHLKE, R. y otros, ibid., p.104

[40] DETHLEFSEN, T. y DAHLKE, R., La enfermedad como camino. Trad. Ana Mª de la Fuente. Ed. Debolsillo. 3ª edición. Barcelona, 2004, p., 151

[41] CIRLOT, J. E., ibid., p.164.

 [42] DAHLKE, R., ibid, p. 52.

 [43] “El intestino delgado es también un buen indicador de angustias vitales”, en DETHLEFSEN, T. y DAHLKE, R.,Ib., p. 162.

 [44] DETHLEFSEN, T. y DAHLKE, ibid., p. 163.

 [45] DAHLKE, R., ibid, p. 55.

[46]El hígado tiene una marcada relación simbólica  con el terreno filosófico y religioso, afinidad quizá difícil de apreciar para muchos”, en DETHLEFSEN, T. y DAHLKE, R., ibid., p.168.

 [47] VIJNOVSKY, B. i., ibid. p.156

 [48] DETHLEFSEN, T. y DAHLKE, ibid, p. 230.

 [49] CIRLOT, J. E., ibid., pp. 380 y 381

[50] CIRLOT, J. E., ibid., p. 149.

[51] VIJNOVSKY, B., ibid., p 161.

 [52] CIRLOT, J. E., ibid., p.388.

[53] DAHLKE, R., ibid., p. 66.

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