La homeopatía, acosada.

El patio anda revuelto. Los pseudoescépticos, esos señores que por su gran amor a la ciencia invierten tiempo y dinero en desacreditar la homeopatía, estarán de fiesta. El mal que han inoculado se extiende como una epidemia. Comenzó en la Universidad de Barcelona, después se vio afectada la Organización Médica Colegial y la última noticia que nos llega es que el Colégio Médico de Cádiz también ha contraído la enfermedad. Sigue leyendo

La homeopatía. Una somera reflexión para detractores.

Por algún motivo que no acierto a comprender, hay un rumor cada vez más intenso en los medios en contra de la homeopatía. Me vais a permitir por tanto que vuelva sobre ideas ya tratadas en este blog, puesto que a menudo es necesario repetir una y otra vez las cosas evidentes. Un número cada vez mayor de personas que dicen ser científicos o estar inspirados por la ciencia aseguran haber “desenmascarado” la homeopatía. Cada dos por tres alguna mente privilegiada nos desenmascara. Otros muchos se dejan engatusar por los que invocan para sí el marchamo de la ciencia, concepto maravilloso, infinitamente más difícil de practicar que de pronunciar y se convierten a la ardua disciplina de negar la homeopatía porque sí o “porque está demostrado científicamente que es un camelo”, lo que viene a ser lo mismo, al menos en este caso. Son legión.

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La Navidad, un recuerdo, una reflexión y un deseo

Este año hemos tenido que lamentar la muerte de un viejo amigo. Músico, médico homeópata, pensador de la medicina. Nos conocíamos desde el segundo año de carrera y, a pesar de nuestros profundos desacuerdos en casi todos los asuntos de la vida, nuestra coincidencia era total en cuanto a medicina y antropología médica. Por eso nos gustaba charlar sobre tales temas y procurábamos, yo al menos lo procuraba, que nuestras conversaciones no derivasen por derroteros éticos, estéticos o políticos porque en tales aguas estaban aseguradas las tormentas. Sigue leyendo

LA EFICACIA CLÍNICA DE LA HOMEOPATÍA

A menudo, los detractores de la homeopatía exhiben como prueba de sus argumentos estudios clínicos que “demuestran” la ineficacia de nuestras dosis. Engañan de este modo a un público que, ignorante de las peculiaridades del método, admiten tales resultados como santa palabra. Pero lo cierto es que el formato de un ensayo clínico tiene que estar adaptado al método que se estudia. En alopatía se analiza la relación terapéutica de una sustancia determinada con una enfermedad determinada y este resultado se confronta con el que se obtiene con un placebo o, en ciertos casos, con otra sustancia o con nada. Eso está bien para la alopatía porque su método consiste en combatir una enfermedad determinada con una determinada sustancia. Puede estudiarse pues la eficacia de un antiinflamatorio (X) contra la artritis y comparar el resultado con el que se obtiene con placebo: X versus placebo. Si el resultado obtenido con X es significativamente superior que el obtenido con placebo, se deduce que X es un remedio útil en el tratamiento de la artritis. Y del mismo modo con cualquier enfermedad (designada, como es habitual por un nombre: carcinoma de mama, bronquitis asmatiforme, cistitis, etc.) Sigue leyendo