Doctor Marino Rodrigo. SIGNO Y DOBLE AMENAZA DE LOS TIEMPOS

Signo de los tiempos. Que, con no poca exposición y desgaste personal, colegiados a título individual tengamos que recordar a la OMC y a otros colegiados las normas de conducta de la deontología más básica en su campaña indiscriminada de acoso y derribo contra el ejercicio médico no convencional (EMNC). Pero, con aportar, ojalá, algo positivo, estas iniciativas individuales no son, obviamente, suficientes. Se echa  en falta una acción colectiva proporcionada.
 Plano de situación de algunas actuaciones recientes de la organización médica colegial (OMC) :
– La revocación del ejercico médico de la homeopatia como acto médico fue la primera decisión con peso ejecutor: ¿había que retirarle cualquier atributo «médico» para mejor extirparlo? Asépticamente. «Deontológicamente».
– La negativa a seguir acreditando en los colegios de médicos actividades de formación continuada en técnicas complementarias e integrativas.
– La creación del Observatorio, en ilegítima, excluyente alianza con el movimiento escéptico y a espaldas de profesionales y de pacientes reales del EMNC. La «asociación para la defensa del enfermo… etc.», al servicio de dicho movimiento, su brazo ejecutor introducido en el mismo núcleo de la profesion por la OMC, no representa ni a profesionales ni a usuarios en situación de normalidad de cualquier praxis médica, es decir, llevada a cabo honestamente por médicos y elegida libremente por usuarios informados y responsables.
– La fulminante, unilateral eliminación de comisiones y grupos de trabajos en los mismos colegios a los que se está obligado a pertenecer.
– Los expedientes en curso y la VPC en el horizonte próximo, como potencial instrumento de descolegiación/ inhabilitación de todo facultativo cuyo ejercicio no se ajuste al «ético», es decir, al convencional.
Puesto que el objetivo parecer ser eliminar indistinta, indiscriminadamente todo EMNC, ¿dónde está su asociacionismo? Una reunión y fotos con políticos, y un par de tibios manifiestos exprés por separado es toda la respuesta pública de la que tenemos conocimiento hasta la fecha, frente a semejante acometida.
Como he dicho, creo necesaria la creación de un foro nacional en defensa del EMNC. De iniciativa médica, independiente de intereses ajenos a la mejor asistencia.  Con médicos homeópatas, naturistas y acupuntores (quizás los más numerosos) a la cabeza. Incorporando apoyos profesionales en el ámbito nacional e internacional, y en colaboración con usuarios.
Entre otras actuaciones urgentes, una valoración ética y deontológica (y quizás legal) exhaustiva de las actuaciones públicas contra el EMNC: las pasadas, las actuales y las previsibles futuras, de continuar en esta línea supresiva, lesiva y pública, fuera de los ámbitos profesional y colegial recomendados por el Código. Me consta que el asociacionismo homeopático cuenta con colegas expertos/as en tales campos.
Con o sin la ayuda exterior, urge poner coto a esta insensata, indiscriminada caza de brujas institucional y pública en curso contra una parte nada despreciable de la colegiatura. En mi modesta, va a ser muy difícil hacerlo con solo acciones individuales, actuaciones en despachos y manifiestos exprés.
Para el EMNC, el signo de los tiempos institucionales es el aspa de la eliminación. No son menos preocupantes para el mismísimo ejercicio médico convencional. También como consecuencia de las mismas drásticas, insólitas actuaciones institucionales ejecutadas en insana alianza escéptica. También como consecuencia de «olvidar» que la medicina no es, ha sido ni será solo «evi-ciencia» , sino conciencia del médico, arte, humanismo, creencias y valores de los pacientes, y un largo etcétera incorporado en la deontología médica durante ya un puñado de siglos. Olvido que amenaza no solo al EMNC.
Efectivamente, el signo de los tiempos es también para el ejercicio médico convencional, de no reorientar su actitud y actuaciones ciertos profesionales, sociedades e instituciones médicas el sometimiento de su independencia. La asunción de un papel de mero intermediario robotizado entre productores y consumidores. La abolición de su humanidad. La erradicación de la autonomía sanitaria de las personas y su corolario, la imposibilidad de elegir. La instauración de una tiranía asistencial de perfil monopolístico, excluyente, al servicio de intereses sin clara relación con lo mejor para el paciente.
Colabore también el asociacionismo del EMNC en revertir esta doble amenaza, con toda su capacidad de acción.

 

 

Doctor Marino Rodrigo

 

 

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4 pensamientos en “Doctor Marino Rodrigo. SIGNO Y DOBLE AMENAZA DE LOS TIEMPOS

  1. Como siempre, Marino, una exposición concisa y llena de sentido común. Ojalá los compañeros que tienen la capacidad de emprender esas acciones colectivas tengan el buen sentido de seguir tus consejos.

  2. Dr. Rodrigo, gran pluma. Así se expone y así se analiza.
    Hoy son los homeópatas y otros profesionales no convencionales. Mañana….. quién sabe.
    Me pondré la canción, otra vez, » Libertad, libertad».

  3. La capacidad de emprender la tenemos todos. Así que no silo es cuestión de escribir ideas para,que otros kas ejecuten. Pónganse manos a la obra y arriben el hombro

  4. Hola María Jesús, por el estilo imagino que eres María Jesús Pita. Estoy de acuerdo contigo, pero concebir ideas y compartirlas también es emprender. De hecho es lo más emprendedor de todo, ya que constituye el germen inicial de cualquier proyecto y estoy seguro de que tú, que eres participativa en la comunicación, lo entiendes perfectamente. Para las acciones que aquí propone Marino se necesita la colaboración de muchos y al decir muchos me refiero a las distintas asociaciones y más concretamente a los que, dentro de esas asociaciones, tienen la capacidad de ejecutar: los directivos. Si no estoy mal informado tú presides la asociación de Galicia. La idea expuesta por Marino puede parecerte buena o mala, puedes querer promocionarla, contribuir a su ejecución o no. En todo ello eres muy libre. Pero si te parece mal podrías exponer las razones que te hacen opinar así o podrías proponer alternativas. Pero devolver la pelota de la manera en que lo has hecho, o sea, contestando (en román paladino): «¡Hazlo tú!», eso, María Jesús, no está a la altura de tu capacidad. La idea está lanzada y quienes tienen que ponerla por obra, si lo consideran oportuno, son las asociaciones, son los directivos, en definitiva, María Jesús, eres tú.

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