Doctora Isabel Romero de la Osa. El peligro de la homeopatía

 

A lo largo de la historia van apareciendo personajes que se  autoproclaman salvadores del mundo. Personajes que deciden convencer a unos de que están siendo engañados por otros y de que se debe acabar con esa situación.  De que él nos liberará.

Y nos convencen. Lo curioso es que nos convencen. Y a nuestro vecino, al que creíamos tan buena persona que le convencimos para que fuese el padrino de uno de nuestros hijos, al que nunca nos negó ayuda, al que sentíamos como hermano por su bondad, pasamos a verlo como el criminal más grande de la tierra.

¿Por qué? Porque es cristiano y  merece ser arrojado a las fieras, o porque está poseído por el demonio y debe ser purificado en la hoguera, o  porque es judío y merece morir en un campo de concentración, o porque es musulmán y seguramente terrorista, o porque nos ha curado con homeopatía.

Culpas de las que se acusa al vecino y nos las creemos. Nos las creemos a pesar de que reconocemos que no tenemos prueba de nada de lo que se les acusa. A pesar de que no hemos visto a la bruja volando en su escoba,  a pesar de no volvió  el dolor que el homeópata me  curó, o que le curó a nuestro hijo, nuestra madre o nuestra esposa. Nos las creemos porque  lo dice el salvador de turno, ese alguien que usa el rostro de otros, los  títulos de otros o la popularidad de otros pero que nunca da la cara porque no le interesa. Ese  que PARECE que lo sabe todo

Y  escribo en mayúsculas la palabra PARECE porque realmente solo lo parece. Cuando pasa el tiempo y todo se aclara  reconocemos que nuestro vecino era quien realmente creíamos que era.   Que los ajusticiados por los inquisidores no eran brujos Que la tierra era redonda aunque Galileo fue obligado a retractarse de su observación

La historia pone las cosas en su sitio y acabamos sabiendo que aquél líder que tanto insistió en las culpas de nuestro vecino, el salvador del mundo al que seguimos con los ojos cerrados, nos utilizaba en su propio beneficio. No hay mejor excusa para conseguir y mantener el liderazgo que convencer a los ciudadanos de que  la  misión supuestamente altruista del líder,  es solo defendernos frente a los que nos quieren mal.   Solo supuestamente claro, para qué vamos a contar la verdadera intención del líder.

Ahora nos defienden de la homeopatía y se acusa a los homeópatas de que realmente no curan. El líder nos dice: “La homeopatía no cura,  lo que pasa es que parece que ya no nos duele aquello que nos dolía,  pero realmente si nos duele aunque no nos damos cuenta.  Y eso es así porque estamos bajo un efecto placebo, aunque ya no estemos tomando medicación homeopática”. ¿Ha quedado claro el trabalenguas?

  Y nos dice también que el peligro de la homeopatía es que nos aleja de la terapia convencional.

Ahí le ha dado. Claro, si por culpa de la homeopatía no nos sentimos los dolores, aunque sea por efecto placebo, no nos tomaremos los medicamentos que teóricamente tendríamos que tomar toda la vida para nuestras enfermedades crónicas. Esos que a la larga nos provocan otras enfermedades crónicas que tendríamos que tratar con más medicamentos para toda la vida.

Y si no me los tomo para que los voy a comprar. Y si no los compro…..

¡Ostras¡ Creo que no va a tener que pasar mucho tiempo para que la historia desenmascare esta trama.

Isabel Romero de la Osa Palacios

Paciente de Homeopatía y médico Homeópata

 

 

 

 

 

 

Doctor Emilio Morales

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8 pensamientos en “Doctora Isabel Romero de la Osa. El peligro de la homeopatía

  1. Me ha encantado, Isabel. Un enfoque muy original. Hasta ahora no me había dado cuenta de lo peligrosos que somos. Este artículo contribuirá a que el público comprenda lo que está sucediendo. Los que no lo hayan comprendido ya.

  2. Y la estrategia supresiva de los agentes del pensamieto único y sus hordas pasa por imponer una interpretación de los hechos conveniente a sus objetivos, que es otra forma de manipular. Así, si más de la mitad de los encuestados declaran honestamente que la homeopatía es eficaz, es porque han sido enga?ados. Por los «engañabobos», hay que suponer, uno de sus insultos preferidos. Es porque lo «creen», los encuestados, que es eficaz. Erróneamente lo creen. Si no se hubieran equivocado no lo creerían ni lo dirían, que es eficaz… «Más de la mitad de los encuestados creen erróneamente que la homeopatía funciona…». Y el escéptico infiltrado en el país, en el mundo y hasta en la hoja parroquial ya tiene la crónica que desmontará otra falsedad, lista para ser publicada las veces que se precisen, hasta que la opinión pública acepte la verdad: que ha sido engañada.
    Siguiendo con símiles literarios, ¿no recuerda esto a El Señor de los Anillos? Vienen al recuerdo las imágenes de la película. Théoden, rey de Rohan, inmovilizado en su trono, abducidas su conciencia y voluntad a distancia por Saruman, con intermediación de su consejero-conspirador Gríma y sus venenos, diciéndole a la oreja lo que tiene que pensar, decir y hacer. Desenmascarado Gríma, recuperadas por Théoden su conciencia y voluntad, éste arenga así a sus tropas en la lucha contra el mal:
    ¡De pie, de pie, Jinetes de Théoden!
    Un momento cruel se avecina: ¡Fuego y matanza!
    Trepidarán las lanzas, volarán en añicos los escudos,
    ¡Un día de la Espada, un día rojo, antes de que llegue el alba!
    ¡Galopad ahora, galopad a Gondor!
    (Fuente: Wikipedia)
    De vuelta a la realidad de la masiva manipulación y persecución en curso en España contra el ejercicio médico no convencional, todo es más chusco, más burdo, sin asomo de grandeza en los «personajes» aludidos por la Dra. Romero, sin rastro de la épica de esa obra. Todo (casi) es paternalismo rancio, ciencia de garrafón, ética de clan de oso tabernario, jerga de razón encarcelada, sumisión de cordero degollado.
    Ni la OMC ni la opinión pública son Rohan. El movimiento autodenominado escéptico no es Gríma. Las grandes corporaciones del negocio no son Saruman. El intento de someter la salud y la enfermedad de la población a la oscuridad y dependencia de los designios del negocio durante los próximos eones, no es el Señor Oscuro, el Gran Maestro de la Mentira. Ni lo siguiente.

  3. Realmente los ataques contra todo lo que cuestione la corriente oficial son furibundos. Y no ya lo que la cuestione, aunque suponga una invitación a la duda, a alcanzar un punto de coincidencia en beneficio del sujeto. Nada. Sólo la doctrina.
    Tengo el vicio de oír mucho la radio. Algunos programas parecen monográficos en contra de «los rebeldes». El mismo lenguaje parece haber sido moldeado.
    El beneficio de la duda siempre será constructivo. Saludos.

  4. Entonces,si no entiendo mal,todo lo que la homeopatía nos ha curado en realidad es un espejismo,aún nos aquejan todos esos males pero no nos damos ni cuenta.y cuanto dura el espejismo?y esa explicación si es científica claro.

    • Jajaja. Muy buen enfoque, muy original. Sólo mientras sigas engañada por las mentiras de los peligrosos homeópatas te sentirás bien. En el momento en que el fulgor de la verdad absoluta de los pseudo escépticos se abra paso en tu mente, volverás a tu anterior estado de enfermedad. Gracias por tu comentario, María. Tienes un modo de ver la cosa de lo más divertido. La risa, remedio infalible, que decían antaño.

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